Dibujar mandalas

Dibujar un mandala es expresar la fuerza creativa de tu alma. Es una experiencia personal y particular que pone en movimiento las fuerzas y energías internas y que nos conecta a lo espiritual, lo divino y la divinidad. Que nos ayuda a reflejar nuestros pensamientos y autocurarnos. A conectar con nuestra parte más profunda, nuestros deseos más íntimos y nuestro yo.

Los mandalas giran y se desarollan en torno a un punto central. Para dibujar un mandala hemos de estar en una habitación relajados y sin distracciones que puedan interrumpir el proceso de creación que se pone en movimiento cuando se comienza a pintarlos.

 

Las siguientes son algunas de las formas básicas básicas que se utilizan para dibujar  mandalas y sus significados asociados:

 

CÍRCULO

Simboliza la unión, el cielo y el universo. Cuando aparece en un mandala el círculo es un espacio en el que se circunscribe nuestro pensamiento y la energía. Significa el movimiento y el cambio, lo que es perfecto y lo absoluto.

El círculo por excelencia es el Sol, la fuente de donde proviene la vida, la rueda de la vida en torno a la cual transcurre la naturaleza entera según el Budismo.

La Tierra también es redonda pero tiene 4 ejes cardinales que igualmente se reflejan en la forma circular del mandala.

 

CUADRADO

El cuadrado simboliza lo terrenal, la Tierra frente al círculo del Universo. Los mandalas tántricos son cuadrados. Se dibujan en torno a cuatro ejes que dividen el espacio de forma simétrica y homogénea, dando orden a las fuerzas.

Simboliza la permanencia, el equilibrio, la seguridad.